PLUSVALIA

PLUSVALIA.

de Ansel Romero, el jueves, 9 de junio de 2011, 21:06

Plusvalor o plusvalía

es el valor que el trabajo no remunerado del trabajador asalariado crea por encima del valor de su fuerza de trabajo y que se apropia gratuitamente el capitalista. Es la forma específica que adquiere el plusproducto bajo el modo de producción capitalista y forma la base de la acumulación capitalista.

Este concepto y definición fue desarrollado por Karl Marx a partir de la crítica a los economistas clásicos precedentes que ya la habian enunciado aunque de manera incompleta como Adam Smith y David Ricardo.

Origen del término

Conviene recordar que Marx dice específicamente, en artículos por él editados, que el concepto “plusvalía” lo toma de Ricardo, quien desarrolla hasta cierto punto teoría del valor-trabajo, dándole ese nombre. Ricardo toma como punto de partida el concepto de valor comentado por Adam Smith. Este último es el primer economista conocido, por así definirlo, que plantea el concepto de “valor” que es la base de la plusvalía o plusvalor y Ricardo criticando a Smith es el primero en desarrollarlo de manera sistemática. Pero Marx introduce por primera vez la distinción entre fuerza de trabajo y trabajo, lo cual le permite explicar de manera eficaz la plusvalía y completar la teoría del valor-trabajo, lo que no habían conseguido los economistas precedentes.

El plusvalor es un concepto indisolublemente unido a la teoría del valor-trabajo y es central para la descripción que ésta realiza de la explotación bajo el capitalismo. Estos conceptos aparecen definidos y utilizados principalmente en El Capital y en los cuadernos II y III de los Grundrisse.

Explicación

Según la teoría del valor trabajo cada mercancía encierra un valor correspondiente al tiempo de trabajo socialmente necesario requerido para su producción.[1] En el caso de un mueble esto incluye las horas de trabajo necesarias para producirlo y las horas de trabajo que fueron necesarias para producir cada una de las mercancías involucradas en el proceso de producción (clavos, maderas, herramientas, etc). La distinción anteriormente mencionada entre fuerza de trabajo y trabajo permite revelar que las horas de trabajo son en realidad horas de empleo de la fuerza de trabajo y el salario el valor para producir esa fuerza de trabajo, no el “valor del trabajo” hecho por el trabajador.[2] Siendo la fuerza de trabajo una mercancía, su valor se puede también medir en lo necesario para su reposición, es decir, lo necesario para que el trabajador —y sus futuros reemplazos— puedan existir —y reproducirse— así como para volver al trabajo cada nuevo día.

Dicho de otra manera, al obrero no se le paga por lo que produce sino arreglo a lo que él vale. Según su especialización, según las condiciones medias del país en el que vive y arreglo a ciertas oscilaciones por la oferta y la demanda de ese puesto de trabajo. Pero el obrero, al que se le paga un salario por vender su fuerza de trabajo, produce riqueza por un valor que supera en mucho el salario que él recibe. Su fuerza de trabajo es una mercancía más (y como tal es tratado el obrero y por extensión el resto de clases populares), pero es la única capaz de crear riqueza.

Suponiendo que el trabajo socialmente necesario para producir los bienes que el trabajador y su familia necesitan para vivir durante un día sea de 4 horas y que el salario del trabajador es equivalente al valor de su fuerza de trabajo; teniendo además en cuenta que el capitalista busca alquilar la fuerza de trabajo por la mayor cantidad de horas posible (aunque la extensión de la jornada laboral dependerá más que nada de regulaciones legales y de la fortaleza gremial de los trabajadores) y que es dueño de todo lo producido en su empresa; tenemos que si la jornada laboral es de 8 horas, entonces habrán 4 horas en que el trabajador reproducirá su remuneración (trabajo necesario) y 4 horas en las cuales trabajará gratuitamente, sin remuneración (trabajo excedente, o plustrabajo). El valor creado por este plustrabajo (materializado en un plusproducto) es el plusvalor, el cual es apropiado gratuitamente por el capitalista. El plusvalor, entonces, es tanto la forma específica que adquiere el plusproducto bajo el régimen de producción capitalista como la base de la acumulación capitalista.

Conviene mantener presente que “plusvalor” es un concepto que conlleva un alto nivel de abstracción. Así, no siempre es adecuado utilizarlo en casos específicos. Muchos autores prefieren mantenerlo como un concepto de análisis general: la plusvalía sería la diferencia entre el valor (o riqueza) creado por la clase trabajadora y el valor que ella recibe en su conjunto, más que la diferencia entre lo que un trabajador específico produce y lo que recibe.

Tasa y masa del plusvalor

La masa de plusvalor es la cantidad de trabajo excedente producida por la fuerza de trabajo. Por ejemplo, si la jornada laboral es de 8 horas y en 4 horas el obrero reproduce el valor de su fuerza de trabajo, la masa de plusvalor es el valor de lo producido en esas 4 horas de plustrabajo.

La tasa de plusvalor o tasa de explotación se define como el cociente entre la masa de plusvalor y el valor de reproducción de la fuerza de trabajo. La tasa muestra de este modo el grado de explotación al cual está sometida la fuerza de trabajo. Siguiendo el ejemplo anterior, 4 horas de plustrabajo / 4 horas de trabajo necesario dan una tasa de explotación del 100%.

Plusvalor absoluto y relativo

El plusvalor absoluto y el plusvalor relativo son las dos formas que posee el capitalista de aumentar la tasa de explotación.

El plusvalor absoluto consiste en aumentar la masa de plusvalor mediante el alargamiento de la jornada de trabajo. Aumentando la jornada del ejemplo anterior de 8 a 10 horas, tenemos que el tiempo de reproducción del valor de la fuerza de trabajo sigue siendo 4 horas, pero el tiempo de plustrabajo aumentó de 4 a 6 horas. La tasa de explotación es ahora del 150%.

El plusvalor relativo consiste en aumentar la masa de plusvalor aumentando la fuerza productiva del trabajo. O sea, lograr que la fuerza de trabajo produzca más en el mismo tiempo o que produzca lo mismo en menor tiempo. Por ejemplo, si la fuerza productiva del trabajo se duplica, el valor de la fuerza de trabajo se reproducirá en 2 horas en vez de 4 y el plustrabajo aumentará de 4 a 6 horas. Lo cual, asumiendo que la jornada laboral sigue siendo de 8 horas, permite elevar la tasa de explotación de 100% a 300%.

Notas y citas
1.↑ “El valor de una mercadería … depende de la cantidad relativa de trabajo que es necesario para su producción y no de la mayor o menor compensación que es pagada por ese trabajo.” David Ricardo, Principios de Economía Política.
2.↑ “El trabajo, entonces, no puede tener valor. Sería lo mismo hablar del valor del trabajo y tratar de determinarlo que hablar del valor del valor o tratar de determinar el peso no de una cosa pero de la “pesadez” en sí misma.” Friedrich Engels, Anti-Duhring, cap VI: Valor simple y compuesto.

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